Crece la amenaza del dengue en El Salvador
El Ministerio de Salud salvadoreño confirma 6.458 casos en lo que va de año, un 631% más que en 2009, cuando hubo 883 casos
Aunque de momento las autoridades sanitarias sólo confirman una muerte a consecuencia del dengue -la de una niña de 12 años-, la preocupación crece conforme pasan los días y el número de contagios aumenta. El dengue de tipo hemorrágico, el más grave, ha afectado de momento a 99 personas, el número más alto desde que en 2002 se registrara la última gran epidemia en el país Latinoamericano.
Desde principios de año, y ante el aumento constante de casos de dengue, el Ministerio de Salud ha activado la alerta amarilla. Se da la circunstancia, además, de que el país se encuentra en plena temporada de lluvias, un aliado para el mosquito transmisor de la enfermedad. Además de la alerta amarilla, el Gobierno ha desarrollado por tercera vez la conocida como Jornada Nacional contra el Dengue en la que los objetivos prioritarios son intensificar las labores de fumigación y abatización para que la población tome conciencia de la importancia de destruir los criaderos que tenga en su vivienda.
Como aspecto positivo se confirma que sólo dos de las cuatro cepas del dengue son las responsables de estos contagios, la cepa 1 y la cepa 2. Ésta última es, sin embargo, la que más preocupa al ser la asociada al dengue hemorrágico.
El Salvador no es el único país de la región afectado por esta epidemia. En Centroamérica, Honduras y Guatemala -ambos fronterizos con El Salvador- son los países que presentan un mayor número de personas fallecidas: 20 y 19 respectivamente y Costa Rica ha informado también de una muerte. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió en enero de que sería un año complicado, y el pronóstico se está cumpliendo. Así, en su último informe sobre la evolución de la epidemia destaca que son más de 500 las personas fallecidas por esta enfermedad en el continente.





