Emergencia: La tormenta ‘Agatha’ causa más de 180 muertos, la mayoría en Guatemala
- El número de víctimas mortales asciende a más de 180, pero se temen más decesos por el desborde de los ríos y el derrumbamiento de tierras
- Multitud de carreteras cortadas y calles anegadas dificultan las labores de rescate
- Un equipo de la Fundación Anesvad que se encuentra en El Salvador, describe la situación como terrible
La primera tormenta tropical de la temporada 2010 ha encendido todas las alertas en Centroamérica. Las fuertes lluvias que desde hace días golpean la región, han dejado ya decenas de personas fallecidas y cuantiosos daños materiales. A estas horas, el número de víctimas mortales asciende a 180, pero las autoridades temen que este número vaya en aumento a consecuencia del desbordamiento de los ríos y el derrumbamiento de tierras.
Guatemala, con 152 personas fallecidas y 74.000 evacuadas, es hasta el momento el país más castigado por la tormenta. En El Salvador, donde el número de personas fallecidas son 12 y hay más de 8.000 personas evacuadas en albergues improvisados, el Gobierno ha decretado la ‘alerta roja’ para evitar más daños.
A estas horas, la situación de las carreteras, completamente anegadas en muchos puntos del país, está dificultando las labores de rescate. Un equipo de la Fundación Anesvad que se encuentra en El Salvador, describe la situación como terrible: “Nos hemos pasado el día en las comunidades urbano-marginales de San Salvador repartiendo plásticos a las familias damnificadas. ¡Es horrible! Apenas hemos podido dar 5 plásticos a 5 familias de cada comunidad de 45”, explicaba esta mañana Silvia García, Responsable del Departamento de Proyectos para América Latina y El Caribe.
En Honduras, por su parte, las precipitaciones no cesan y el número de personas fallecidas a consecuencia de esta tormenta asciende a 14.
UNA REGIÓN CASTIGADA POR LA NATURALEZA
A mayor pobreza, mayor vulnerabilidad. La ecuación es lógica y se hace evidente en situaciones como ésta, donde las poblaciones más castigadas son siempre las mismas. No en vano, algunas de las zonas más afectadas por esta tormenta ya habían sido azotadas por los huracanes Mitch en 1998 y Stan en 2006, o la tormenta “Ida” el pasado año 2009.
Precisamente en este contexto de emergencia, la Fundación Anesvad arrancó en 2001 su intervención en El Salvador. Un país que ese año sufrió el estragó de un terrible terremoto y que abrió una nueva vía de colaboración que hoy día se ha materializado en multitud de proyectos de desarrollo que contribuyen a la mejora de la salud y la calidad de vida de esta población.





