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Agustín Benito Llanes, director del Centro Nacional de Medicina Tropical (CNMT)

"Se estima que más de 7.000 personas desarrollan úlcera de Buruli anualmente"

¿Qué Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) pueden considerarse hoy en día problemas de salud pública? ¿Qué abordaje se hace de éstas desde el sector público de salud?
Las poblaciones más pobres, residentes en zonas rurales remotas, barrios suburbanos marginales o zonas de conflicto, suelen ser las más afectadas por estas enfermedades, que persisten cuando hay pobreza y se concentran de forma casi exclusiva en las poblaciones pobres de baja renta.

Estas enfermedades reciben poca atención y se ven postergadas en las prioridades de la salud pública porque los/as afectados/as carecen de influencia política. La inexistencia de estadísticas fiables también ha dificultado los esfuerzos por sacarlas a la luz. Actualmente se consideran ETD a 14 enfermedades ente las que se encuentran la lepra, la úlcera de Buruli, el dengue, el mal de Chagas, la bartonelosis y la leishmaniasis, en las que trabaja la Fundación ANESVAD.

Descríbanos la situación de la úlcera de Buruli en el mundo…
La úlcera de Buruli (UB) está muy extendida en las regiones tropicales y subtropicales y se han observado casos en más de 30 países de: África, América Latina, Asia, el Pacífico Occidental y Australia, y las mayores casuísticas se dan en Uganda y Congo en Centro África y en Costa de Marfil, Ghana y Benín. Se estima que más de 7.000 personas desarrollan UB anualmente, con una mayor incidencia en los países del oeste africano.

Las ETD reciben poca atención y se ven postergadas en las prioridades de la salud pública porque los/as afectados/as carecen de influencia política

¿Qué determinantes hacen que una patología concreta pase a considerarse ETD?
Se las llama desatendidas porque estas enfermedades persisten exclusivamente en las comunidades más pobres y marginadas, y han sido prácticamente eliminadas, y por lo tanto olvidadas, en las regiones más ricas. Proliferan en lugares con agua insalubre, saneamiento deficiente y acceso limitado a la atención básica de la salud.

Históricamente la Fundación ANESVAD ha luchado contra la lepra en zonas donde la enfermedad es muy endémica, ¿Cuál es la situación actual de ésta ETD?
En 2008 la prevalencia de lepra registrada fue de 212.802 casos y el número de nuevos casos detectados en 2007 fue de 254.525. La detección global de nuevos casos disminuyó en 11.100 (4%) durante 2007 con respecto al 2006. Sesenta mil de ellos se producirían en niños, si bien la incidencia puede ser bastante mayor (>500.000), ya que existen muchos países, fundamentalmente en África, que no presentan censos de enfermos/as.  Históricamente, las zonas más afectadas por la lepra y en las que más difícil se hace su control son el sudeste asiático, con India como país más afectado. También países sudamericanos como Brasil, sobre todo sus estados más pobres, y África, especialmente países como Tanzania, Angola, República Democrática del Congo, Etiopía y Madagascar.

¿Se hace mucho menos de lo que se podría hacer a nivel mundial -por ejemplo en gastos y en políticas públicas- para reducir el número de afectados por las ETD?
Aunque hoy las ETD están en la agenda internacional, se podría hacer mucho más bajo una estrategia que supusiese: a) investigar más en herramientas para su diagnóstico, tratamiento y control; b) potenciar las estructuras sanitarias de los países endémicos, aprovechándonos además de otros programas verticales como son los fondos globales de lucha contra el SIDA, la malaria y la tuberculosis; c) ayudando al desarrollo económico y social de los países afectados.

Se dice que el mal de Chagas es la enfermedad invisible, que uno se puede dar cuenta demasiado tarde, ¿Qué aconseja para lograr un diagnóstico precoz o para atajar la enfermedad a tiempo?
Es difícil detectar el mal de Chagas, una enfermedad que se hace crónica y afectará después de muchos años a la persona infectada. Es en la fase aguda, donde existen síntomas concretos, donde habría que hacer el diagnóstico. Además, es importante realizar ese diagnóstico precoz en niñas y mujeres ya que durante sus embarazos presentes o futuros corren el riesgo de transmitir el parásito de manera vertical a sus descendientes.

 

 

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