Beneco Enecia
"El caos en Haití es absoluto. La población necesita agua, alimentos y atención sanitaria".
¿Cómo están las cosas ahora en Puerto Príncipe?
El panorama es desolador, lamentable. La población necesita ayuda urgentemente. Es cierto que ha empezado a llegar algo pero es insuficiente. La situación es crítica, muchas carreteras están cortadas y sigue habiendo supervivientes bajo los escombros. En la calle se escuchan gritos de socorro e incluso se perciben movimientos bajo los cascotes. Por eso necesitamos ayuda especializada. Perros adiestrados que puedan localizar a los supervivientes. Necesitamos equipos necesarios para poder remover entre las ruinas.
La atención sanitaria también es fundamental para los heridos ya rescatados...
Sí, sin duda. A esta hora los centros sanitarios están desbordados, no cabe ni una persona herida más. La morgue también está saturada. ¿Qué haremos ahora con los muertos? Los heridos están siendo trasladados a espacios abiertos, a los parques. Nadie quiere refugiarse en lugares cubiertos, temen sufrir réplicas de los terremotos. Hay pánico entre la población de que se produzcan nuevos seísmos, aunque no se han dado en las últimas horas.
De regreso a la República Dominicana, charlamos con Beneco Enecia, máximo responsable de CEDESO, una de las organizaciones del Sur con las que colabora la Fundación ANESVAD. Con su testimonio, nos acerca la crítica situación que vive Haití.
La ayuda de emergencia ya ha empezado a llegar, el aeropuerto está ya abierto, ¿verdad?
Ayer ya empezaron a aterrizar aviones con ayuda y es fundamental sobre todo porque se necesita personal médico que dé apoyo. No podemos olvidar la situación precaria de Haití, su pobreza, su falta de recursos. En el primer momento de pánico, cuando comenzó el terremoto, la gente acudió a espacios abiertos, abandonando sus hogares. No tienen alimentos, no pueden comunicarse con sus familias, la situación es tremendamente complicada.
¿De qué manera se está organizando esa ayuda? ¿Está interviniendo el Gobierno, los ministerios?
Bueno, esta es la parte más preocupante. Haití es un país muy centralizado y aunque el seísmo ha afectado sobre todo a Puerto Príncipe, la capital, el problema es que muchos funcionarios y mandos intermedios se han visto atrapados y esto está retrasando notablemente la coordinación de la ayuda. El Gobierno de la República Dominicana se vio obligado a dejar la ayuda en la frontera porque el protocolo del Gobierno haitiano no llegaba. A las cuatro de la tarde llegaron los primeros aviones de Estados Unidos y todo comenzó a agilizarse.





