Henri Assé:“Contamos con vosotros para construir lo que la guerra ha destruido y frenar el avance de la úlcera de Buruli"
El coordinador del Plan Nacional de lucha contra la úlcera de Buruli en Costa de Marfil reconoce que el conflicto armado que ha asolado el país entre 2002 y 2007 ha supuesto un freno en la lucha contra esta enfermedad.
¿Qué han supuesto los cinco años de guerra civil para el sistema sanitario, y en concreto para la lucha contra la úlcera de Buruli?
El conflicto político que estalló en 2002 ha supuesto un claro retroceso en todo lo hecho hasta el momento para frenar el avance de la úlcera de Buruli y de más enfermedades que en Costa de Marfil se considera endémicas. Hasta 2007, muchas regiones no pudieron recibir ningún tipo de asistencia médica. Las infraestructuras médicas fueron destruidas, el personas sanitario huyó a refugiarse en zonas seguras, así que todo debe reconstruirse de nuevo. De hecho, el hospital de Sakassou fue el único centro que durante 4 años asistió a la ciudadanía. La guerra ha sido nefasta para nuestro sistema sanitario y contamos con la Fundación ANESVAD para la reconstrucción porque la población tiene derecho a la salud.
¿Qué supone la colaboración de la Fundación ANESVAD?
Es nuestro colaborador histórico, el primero con el que pudimos contar cuando decidimos abrir quirófanos y es un apoyo esencial porque el 70% de los enfermos en Costa de Marfil necesitan tratamientos quirúrgicos. La Fundación ANESVAD ha sido el precursor de la descentralización porque, con su ayuda, hemos podido reforzar la asistencia en los dispensarios médicos dotándoles de quirófanos en los que atender a pacientes de las comunidades y evitar así sus traslados a centros más lejanos. Con su ayuda podemos ir más allá, podemos impulsar los tratamientos ambulatorios que se ha demostrado que son los más eficaces para lograr una buena calidad de vida del enfermo.
Además de la colaboración con organizaciones como la Fundación ANESVAD, ustedes reclaman la implicación de los gobiernos, de los estados.
Sí, en el plano político las instituciones deben comprometerse a que los colaboradores no asuman todo el peso en la lucha contra este tipo de enfermedades porque los sistemas sanitarios deben funcionar. Tenemos el compromiso de los gobiernos. En Costa de Marfil la guerra nos lo ha puesto muy difícil pero, en general, los países de nuestro entorno lo tienen complicado porque tienen muchos problemas de salud pública y confían mucho en colaboradores como la Fundación ANESVAD.
Además de la influencia de la guerra, ¿qué otras causas se barajan para explicar que su país sea el que registre una tasa mayor de la enfermedad en África?
La eclosión de la úlcera de Buruli en mi país, además de deberse a la guerra, se debe a los cambios profundos que se han dado en el entorno en el medioambiente. Para impulsar la economía se ha alterado la naturaleza, se han creado lagos artificiales, ha habido deforestación…son muchos los factores que se barajan.
Sobre qué se debe incidir en Costa de Marfil para frenar el avance de la úlcera de Buruli?
Como en muchos otros países en los que la enfermedad es endémica, se debe hacer hincapié en la detección precoz. En 2008, se detectaron precozmente 2242 casos, cada año se registran 2000 enfermos nuevos y surgen nuevos distritos en los que el mal es endémico. Por eso, y gracias a la colaboración de la Fundación ANESVAD, es tan importante la descentralización con la que se han logrado 172 centros sanitarios públicos y privados en lugares alejados.





