Leishmaniasis y pobreza: un binomio que se retroalimenta
Entrevistamos a Jorge Alvar, máximo responsable del Programa de Leishmaniasis de la OMS.
Leishmaniasis, ¿les suena? Según certifica la Organización Mundial de la Salud (OMS) este mal es una Enfermedad Tropical Desatendida (ETD) causada por diferentes especies de parásitos del género leishmania. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad, van desde úlceras cutáneas que cicatrizan espontáneamente, hasta formas letales en las cuales se presenta inflamación severa del hígado y del bazo. Otra de sus peculiaridades es que es cíclica y estacional. Pero más allá de la explicación científica, existe un trasfondo social en donde habita la raíz del problema: la pobreza. También es una enfermedad que causa gran estigma entre quienes la padecen. Las marcas y las secuelas físicas que deja son difíciles de olvidar para quien la ha sufrido o la sufre.
Para conocer más de cerca la relación entre pobreza, estigma y
enfermedad, hemos entrevistado a Jorge Alvar Ezquerra, responsable del
Programa de Leishmaniasis de la OMS, quien explica detalladamente y sin
pelos en la lengua el lado más oculto de esta enfermedad, es decir,
casi todo. "Estas enfermedades tropicales desatendidas -como la
leishmaniasis- están muy dejadas de lado por las poblaciones a las que
afecta. No es tanto que no haya un remedio para hacerles frente, sino
que verdaderamente afecta a los segmentos de la población que carecen
de una voz política: a los sectores más vulnerables como mujeres y
niños de países en vías de desarrollo o subdesarrollados", afirma
Alvar.
Alvar refuerza su tesis de "a más pobreza, más
enfermedades". Para él, el binomio de leishmaniasis-pobreza es un ciclo
que se retroalimenta a sí mismo. "Se trata de la pobreza con sus
distintos indicadores: mala vivienda, falta de acceso a medicamentos,
malnutrición y los embarazos repetidos (con lo que conlleva de
deterioro del sistema inmune de la mujer) hacen que existan más
posibilidades de contraer la enfermedad. También tienen más riesgo los
grupos de población inmunodreprimidos -que sufren SIDA u otras
enfermedades parecidas-", sentencia Alvar.
En cuanto a países
que la padecen, uno de los más afectados es Perú. La incidencia aquí es
bastante elevada. Por ello, desde la Fundación se han llevado a cabo
distintos proyectos en zonas de extrema pobreza del país andino para
reforzar la prevención ante la enfermedad. Actualmente, la ONGD lleva a
cabo dos proyectos contra la leishmaniasis, dentro de una estrategia
global de lucha contra esta enfermedad que va de 2008 a 2010 en Perú.
Uno esta en la región de La Libertad y, el otro, en la región de
Cajamarca del mismo país. Gracias a la labor de prevención y acción que
desarrollan nuestros socios locales, miles de personas se benefician de
manera directa o indirecta ante la peligrosa combinación que supone
pobreza y leishmaniasis.





