Leticia Casañ
"Tiene que existir un reconocimiento explícito de los Derechos de los Pueblos Indígenas"
Es la Coordinadora de Actividades del Programa Indígena de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). LLevan más de 20 años apoyando el desarrollo de estas poblaciones, consideradas "las más perseguidas de entre todas las minorías". Con motivo del 2º aniversario de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, hemos hablado con ella.
Se han cumplido dos años de la firma de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, ¿Cuáles son a su juicio los aspectos positivos y negativos de este texto?
Después de más de dos décadas de conversaciones y debates para poder
aprobar esta Declaración, no destacaría ningún punto negativo. Con todo
lo que ha costado sacarla adelante, creo que lo que sí puede ser objeto
de análisis es el modo en que los organismos internacionales y los
países se implican en su ejecución. Debemos exigirles más para lograr
que sea efectivo.
El problema fundamental al que se enfrenta es el
del reconocimiento de esos Derechos, sobre todo dependiendo de las
regiones. Por eso, como aspecto positivo, lo más importante es el
avance de países como Bolivia, que ha adoptado la legislación
internacional como parte de su ordenamiento jurídico, por lo que la
Declaración se ha convertido en norma de obligado cumplimiento. Es el
mejor de los logros.
¿Existen entonces países que van un paso por detrás?
Sí, sobre todo en África. Allí las deficiencias son sobre todo
conceptuales. Los indígenas desconocen que existe un marco normativo
que les protege. No saben que hay instituciones a las que pueden acudir
para defender sus derechos. Es un continente en el que hay que
trabajar. Su capacitación técnica es escasa, es un ámbito que en
América Latina ya tienen superado.
De todas las vulneraciones que sufren los Derechos de los Pueblos Indígenas, ¿Cuál crees que está siendo peor protegido?
Sin
duda el Derecho a la tierra, a la propiedad. No debemos olvidar que una
cosa es el reconocimiento del Derecho a la tierra sobre el papel y otra
cosa es la aplicación efectiva. Una de las máximas reivindicaciones de
los pueblos indígenas en el contexto global es el Derecho a la tierra.
Desde la AECID, ¿Qué estrategia mantiene el Programa Indígena?
Nuestra estrategia parte del reconocimiento de derechos y de su aplicación efectiva. Aunque todos sabemos que las poblaciones indígenas son unas de las más vulnerables del planeta y que esa vulnerabilidad se traduce en pobreza, no debemos entenderla como falta de acceso a los servicios básicos. La cuestión al abordar la vulnerabilidad y la pobreza de estos colectivos es la del enfoque de Derechos Humanos.
¿En qué lugares trabajáis?
De momento, principalmente, en América Latina (Guatemala, Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia), aunque la vocación de los grupos de trabajo es universal. La estrategia también prioriza África y Asia.





