La tuberculosis: pandemia mundial
Cuando en 1882 el Dr. Koch dio con la causa de la tuberculosis, todo hacía presagiar que el avance de esta enfermedad encontraría freno. 129 años después, habiendo dado pasos firmes hacia su diagnóstico y cura, la tuberculosis sigue siendo la enfermedad infecto-contagiosa de mayor prevalencia en el mundo. Tanto es así que, actualmente, afecta a más de 200.000 millones de personas, una tercera parte de la población mundial.
Estrechamente ligada a la pobreza, la tuberculosis se transmite de persona a persona y ataca principalmente a los pulmones. Sus principales síntomas son la tos, a veces con esputo que puede ser sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna. Quienes la padecen, además del estigma asociado a la enfermedad, sufren la dureza de un tratamiento que les impide ser económicamente activos.
Lo peor de todo es que, este tratamiento, aun siendo gratuito, no siempre está al alcance de las personas afectadas por tuberculosis. Este acceso a veces se ve limitado por falta de voluntad política, escasez de recursos, mala gestión o la ubicación de poblaciones en lugares aislados. Si no recibe tratamiento, por el contrario, cada persona con tuberculosis activa infecta a unas 10 ó 15 personas al año.
Los determinantes sociales, es decir, las condiciones de vida en los aspectos económico, ambiental, cultural, político, influyen además en su evolución. La enfermedad está ligada a la pobreza, el hacinamiento y la desnutrición. De hecho, la mayoría de las muertes por tuberculosis se producen en los países en vías de desarrollo. Por eso, las acciones para su control deben ir de la mano con políticas para el mejoramiento de las condiciones de vida.
La tuberculosis, Objetivo de Desarrollo del Milenio
Pese a todo, el esfuerzo internacional se intensifica para hacer frente a la enfermedad. Y aunque con lentitud, se percibe el progreso. El mundo va camino de lograr las dos metas fijadas para 2015 con respecto a la tuberculosis: la de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, consistente en detener y comenzar a reducir la incidencia, y la de la Alianza Alto a la Tuberculosis, consistente en reducir a la mitad el número de muertes por tuberculosis.
Desde 1995 se han tratado con éxito 41 millones de pacientes con tuberculosis en programas DOTS y se han salvado 6 millones de vidas. Desde ahora hasta 2015 se podrían salvar otros 5 millones de vidas si se consiguiera financiar y ejecutar íntegramente el Plan Mundial para Detener la Tuberculosis 2011-2015.
Conscientes de esta realidad, dos de nuestras organizaciones aliadas en el Perú, IDIPS del Norte y CPS-Desarrollo, han puesto en marcha una campaña de concienciación cuyo slogan, “Juntos venceremos la tuberculosis”, invita a sumar esfuerzos en favor de esta lucha, intrínseca a la consecución del Derecho a la Salud para todos y todas.
La influencia de la TBC, en datos
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Cada segundo, los bacilos de la tuberculosis infectan a una persona en el mundo.
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Cada minuto, una persona muere por causa de esta enfermedad.
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En 2009 se diagnosticaron 9,4 millones de nuevos casos de tuberculosis.
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22 países concentran el 80% de la carga mundial de morbilidad de esta enfermedad.
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Una persona con tuberculosis activa puede infectar a entre 10 y 15 personas al año.
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Se han confirmado casos de tuberculosis extremadamente farmacorresistente en más de 50 países.
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La tuberculosis es una de las principales causas de muerte en personas afectadas por el VIH.





