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2017-05-23

Categoría: Anesvad

Una oportunidad para África

Miren Hualde Amunarriz

Sesión de sensibilización sobre úlcera de Buruli

Estamos ante un reto. Una oportunidad. Trabajar para que el acceso a servicios de salud sea una realidad para la población más vulnerable de los países del golfo de guinea en los que trabajamos en Anesvad. Las Enfermedades Tropicales Desatendidas son un freno para el desarrollo de países como Ghana, Costa de Marfil, Benín o Togo, los 4 países en los que, por el momento, estamos trabajando. Y es que el 50% de la carga mundial de las enfermedades olvidadas está en África.

El último informe, el cuarto, de la OMS relacionado con estas enfermedades habla de avances sin precedentes. Unas conclusiones positivas que no podemos leer de manera aislada y que debemos poner en relación con los últimos datos de evolución económica publicados por la ONU, con las estadísticas sanitarias mundiales (la OMS acaba de publicar las últimas, de 2017) y que además, en Anesvad leemos con enfoque de género y desde la perspectiva de la Cobertura Sanitaria Universal. Y es precisamente de este análisis conjunto del que podemos decir que hay que redoblar esfuerzos porque el crecimiento económico de los países menos desarrollados es muy bajo en comparación con los niveles que se necesitan para cumplir las metas propuestas por la Agenda 2030 (según el informe “Situación y Perspectiva Mundial 2017” de la ONU). Esta agencia apuntaba a crecimientos en torno al 7%, mientras que no se espera que superen el 5%.

Los datos sobre el impacto que la lepra, la úlcera de Buruli o el pian son confusos. Lo que sí se conoce es que 47 países de África son endémicos al menos de una enfermedad olvidada y 37 de ellos, casi el 80% lo son de al menos 5 de esas enfermedades. No puede saberse a ciencia cierta cuántas personas están afectadas. En muchos casos, ni ellas mismas lo saben. Viven en lugares recónditos donde no llega nadie y donde el vudú o prácticas ancestrales les impiden identificarse como personas enfermas y saber que tienen derecho a curarse en centros de salud. Por eso, en Anesvad, las combatimos desde un punto de vista integral, no solo médico.

Anesvad y la Cobertura Sanitaria Universal

En Anesvad consideramos que la prevención y el control de las ETD es parte integral de nuestro compromiso con la Cobertura Sanitaria Universal, que concede prioridad a las necesidades de salud pública de las personas en situación de pobreza y realiza las intervenciones mediante tecnología apropiada y a un costo sostenible. La cobertura universal de las intervenciones preventivas y de control, así como de las curativas y de rehabilitación de estas enfermedades depende decisivamente de la existencia de sistemas de salud más sólidos y eficaces, del compromiso de los titulares de obligaciones con hacer efectivo el acceso universal a vacunas, medicamentos y dispositivos de calidad garantizada, así como del empoderamiento de titulares de derechos bien capacitados sin olvidar la participación de otros sectores.

El precio de la desigualdad de género

En esa línea, nos fijamos también en el especial papel que juegan las mujeres en las comunidades en las que trabajamos. Además de ser quienes principalmente consiguen que las modestas economías domésticas salgan adelante, son quienes, en caso de enfermedad de sus allegados, principalmente sus hijos e hijas, deben cuidarles. Dejan de lado al resto de la familia para acompañar a la persona que más lo necesita y lo hacen incluso si requiere de ingreso hospitalario prolongado lejos de casa. Además, son las más afectadas por este tipo de enfermedades y las brechas que tienen para poder acceder a servicios de salud en condiciones de igualdad respecto de los hombres, agravan más si cabe su situación.

 

En este Día de África no queremos dejar pasar la oportunidad. ¡Ayúdanos!

 

 

 

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