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2014-10-17

Categoría: Derecho a la Salud

#SALUDESVIDA

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Adrián Seminario

El Derecho a la salud requiere de políticas públicas estables y de financiación. También las políticas de desarrollo son fundamentales para hacerlo realidad. Estos días estamos viendo cómo lo que pasa en otros lugares del planeta, como África, también nos afecta a todas las personas.

#SALUDESVIDA
El Derecho a la salud requiere de políticas públicas estables y de financiación. También las políticas de desarrollo son fundamentales para hacerlo realidad. Estos días estamos viendo cómo lo que pasa en otros lugares del planeta, como África, también nos afecta a todas las personas. El contagio por ébola de una auxiliar de enfermería en España ha suscitado mayor interés que la cruda realidad de esta enfermedad en África con 3.500 personas fallecidas.
El desmantelamiento de los ya mermados sistemas de salud de los países más afectados por esta enfermedad pasará factura. No solo económica y no solo para su población. Porque morirán más personas de malaria, más niños, niñas y mujeres por causas relacionadas con el parto… Cuestiones prioritarias hasta hace unos días y que ahora ya no lo son.
Hay que abordar el Derecho a la salud en todos sus frentes, esto es, se deben priorizar políticas e invertir en desarrollo, desde lo más básico, desde el acceso al agua potable, a la luz eléctrica o a los centros sanitarios de calidad.
Para concienciar sobre la salud como Derecho Humano de todas las personas y poner el foco en que el acceso al agua, la luz o a un centro sanitario cercano son determinantes para gozar de buena salud, Anesvad lanza su nueva campaña #SALUDESVIDA. Con ella mostramos la realidad que se vive en Camboya, Guatemala y Costa de Marfil, contextos alejados que comparten muchas cosas.
En España hay 37 médicos por cada 10.000 habitantes. En Camboya 2, en Costa de Marfil 1 y en Guatemala 9. Unas cifras que muestran la desigualdad y esconden la falta de desarrollo y progreso. Las sociedades en las que la inversión en salud no es la que debería, quedarán estancadas. No es solo una cuestión de salud, sino de derechos.  En Costa de Marfil, el Gobierno destina un 8% de su inversión a salud, en Camboya desciende a un 6% y en Guatemala ronda el 15%. Y sin embargo, las consecuencias de esa falta de desarrollo, de esos pocos fondos dirigidos a mejorar la salud de las poblaciones, tendrán consecuencias a nivel mundial.
Tenemos que tomar conciencia de esta problemática. Los viajes, los movimientos migratorios, la internacionalización de los mercados y muchas variables más hacen que las personas estemos más interrelacionados que nunca, aunque a veces ni lo sepamos. Es hora de moverse, porque la salud es vida.
Entra y difunde en: http://www.anesvad.org/saludesvida

El contagio por ébola de una auxiliar de enfermería en España ha suscitado mayor interés que la cruda realidad de esta enfermedad en África con 3.500 personas fallecidas.

El desmantelamiento de los ya mermados sistemas de salud de los países más afectados por esta enfermedad pasará factura. No solo económica y no solo para su población. Porque morirán más personas de malaria, más niños, niñas y mujeres por causas relacionadas con el parto… Cuestiones prioritarias hasta hace unos días y que ahora ya no lo son.

Hay que abordar el Derecho a la salud en todos sus frentes, esto es, se deben priorizar políticas e invertir en desarrollo, desde lo más básico, desde el acceso al agua potable, a la luz eléctrica o a los centros sanitarios de calidad.

Determinantes para gozar de buena salud

Para concienciar sobre la salud como Derecho Humano de todas las personas y poner el foco en que el acceso al agua, la luz o a un centro sanitario cercano son determinantes para gozar de buena salud, Anesvad lanza su nueva campaña #SALUDESVIDA. Con ella mostramos la realidad que se vive en Camboya, Guatemala y Costa de Marfil, contextos alejados que comparten muchas cosas.

En España hay 37 médicos por cada 10.000 habitantes. En Camboya 2, en Costa de Marfil 1 y en Guatemala 9. Unas cifras que muestran la desigualdad y esconden la falta de desarrollo y progreso. Las sociedades en las que la inversión en salud no es la que debería, quedarán estancadas. No es solo una cuestión de salud, sino de derechos.  En Costa de Marfil, el Gobierno destina un 8% de su inversión a salud, en Camboya desciende a un 6% y en Guatemala ronda el 15%. Y sin embargo, las consecuencias de esa falta de desarrollo, de esos pocos fondos dirigidos a mejorar la salud de las poblaciones, tendrán consecuencias a nivel mundial.

Tenemos que tomar conciencia de esta problemática. Los viajes, los movimientos migratorios, la internacionalización de los mercados y muchas variables más hacen que las personas estemos más interrelacionados que nunca, aunque a veces ni lo sepamos. Es hora de moverse, porque la salud es vida.

Entra y difunde en: http://www.anesvad.org/saludesvida/

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