En el año 2000, ANESVAD decidió comenzar a trabajar en Internet contra la explotación sexual infantil. La proliferación de noticias y titulares que informaban sobre el masivo aumento en la red de la explotación de menores, provocó que esta institución decidiera poner en marcha una experiencia pionera, de denuncia de la pornografía infantil en Internet.
El objetivo principal era comprobar el efecto que causaba en Internet la oferta combinada de 'sexo' y 'niñas gratis', y tratar posteriormente de concienciar sobre el negocio y las problemáticas que llevan consigo la pornografía infantil en general y en Internet en particular.
1. POR QUÉ ESTA CAMPAÑA
La intención inicial fue colocar banners que incitaban a pinchar al internauta prometiéndole entrar en un "universo prohibido". Mensajes como "lolitas gratis", "niñas inexpertas dispuestas a todo" o "niños dispuestos a jugar contigo" pretendían captar la atención para después tratar de sensibilizar sobre lo que supone el comercio de material sexual con menores.

Tras proponer la iniciativa a diferentes medios y páginas de Internet, la respuesta fue inesperada: "La campaña nos parece muy buena, es una gran idea, pero no podemos incluir banners de esa índole en nuestra web, porque podríamos recibir críticas de aquellos visitantes que no sepan de qué trata todo esto". Ante esta situación, se decidió continuar con la campaña, dividiéndola en dos partes.
2. CAMPAÑA INICIAL
Se creó una sugerente página de pornografía infantil que se insertó en un servidor ().
En ella, por un lado, se avisaba de que el material que contenía podía ser ilegal e incluso se preguntaba al usuario si estaba dispuesto a cometer un delito. Por otro, se incitaba a entrar a todos los visitantes "Si tienes más de 18 años pulsa entrar, si no los tienes entra también (¿quién te lo va a impedir?)".
Para darla a conocer, se utilizaron varios cauces. Se dio de alta en la mayoría de los buscadores, miembros de ANESVAD participaron en varios foros y chats en los que daban a conocer las supuestas 'excelencias' de esta web.
3. CAMPAÑA CENSURADA
Ante la negativa de determinadas webs de publicar los banners diseñados inicialmente, y como respuesta a su interés en colaborar en una campaña contra la pornografía infantil en Internet, se decidió bajar el tono de los mensajes y firmarlos. Ante esta nueva propuesta la respuesta fue muy positiva.
4. EL SIGUIENTE PASO
Una vez decidido cómo conseguir la atención del internauta, el siguiente paso era lograr hacerle ver las graves consecuencias que su 'curiosidad' conlleva a millones de niños y niñas que son obligados a prostituirse. A este respecto, se consideró que dirigirle directamente a la web de ANESVAD provocaría un rechazo inmediato y los 'engañados' no leerían una sola línea del mensaje de sensibilización. Por eso, se creó una serie de flashes que les sorprendieran y les incitaran a leerlos. En ellos, se utilizaban los mismos argumentos que habían llamado la atención, pero para mostrar las penurias que sufren los menores que aparecen en ese tipo de material. Acto seguido pasarían a la web de ANESVAD, donde se intentaría concienciarles.
Pequeñas explotadas sexualmente son las víctimas inocentes de un negocio del que no participan a pesar de ser sus protagonistas.
Sumisas dispuestas a cualquier cosa porque su voluntad está anulada por las palizas y malos tratos de quienes les obligan a prostituirse.
Sólo para ti. Lo que para muchos es un simple entretenimiento supone para ellas sufrir terribles secuelas físicas y psicológicas durante toda la vida.
Y además, gratis. Lo hacen contra su voluntad, a cambio de una paga mísera. Otros, utilizándoles, son quienes se hacen ricos. ¿Vas a permitirlo?
5. LA CAMPAÑA COMIENZA A ANDAR
Los objetivos se cumplían. Pasaron las primeras semanas y miles de personas entraban en la web, bien a través de una u otra campaña, y comenzaron a llegar los primeros resultados sobre la iniciativa. El temor por haber sido un poco 'agresivos' quedó totalmente disipado al comprobar la reacción tan positiva de la sociedad.
Los banners obtuvieron ratios superiores a un 5%, cuando la media es de 0,70% |
Cientos de cartas y correos electrónicos reflejaban el sentir de la gente, que mostraba su apoyo a la campaña y se ofrecía a ayudar en todo lo que pudiera. Asimismo, se pusieron en contacto particulares que cedían espacios de sus webs para insertar los banners de forma totalmente desinteresada. Pero lo más sorprendente fue que propietarios de webs de pornografía legal solicitaron los banners para sus páginas. "Nosotros estamos a favor de la pornografía, pero de la adulta, nunca de la infantil", argumentaban.
Los medios de comunicación también se volcaron informando a la opinión pública sobre esta iniciativa. Radios, periódicos, revistas, televisiones... se pusieron en contacto con ANESVAD para solicitar entrevistas y documentación.
Fue considerada por NetValue la quinta mejor campaña on-line en España |
Diversas instituciones públicas (ayuntamientos, diputaciones, universidades...) también quisieron colaborar a su manera. Organizaron diferentes actos en los que ANESVAD era invitada para explicar esta experiencia: conferencias, exposiciones, cursos de verano... Incluso algunos se comprometieron a financiar algún proyecto contra esta problemática.
También hubo gente que se mostró en contra de esta iniciativa y, por ejemplo, en dos ocasiones nos hicieron desaparecer la página pornográfica 'trampa'.
6. CONCLUSIONES
Esta experiencia desarrollada durante el año 2000 permitió llegar a tres claras conclusiones.
-La primera, que muchos internautas no reparan en el daño que pueden llegar a causar por visitar una zona de pornografía infantil. Muchas de estas personas comentan que "sólo era por curiosidad", "sólo quería ver de lo que se trataba", "si no hacemos nada malo por mirar", y no se dan cuentan de que las verdaderas webs utilizan, se aprovechan y explotan a millones de niños y niñas sin ningún tipo de escrúpulo, y con la única obsesión de lucrarse.
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La segunda conclusión fue la enorme sensibilidad que la mayor parte de los internautas tienen ante esta problemática. Como comentábamos anteriormente, han sido muchos los que se pusieron en contacto con ANESVAD para informar sobre sus pareceres y ofrecer su ayuda.
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Y por último, quedó patente que la experiencia conseguida a través de esta campaña fue ampliamente positiva. Sin embargo, el trabajo en este campo, sensibilizar contra la explotación sexual infantil en Internet, no hizo más que comenzar. No se puede permitir que algunos obtengan beneficio a costa de la inocencia de millones de menores.
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