La mejora de la salud materno infantil en Nejapa, El Salvador, un compromiso adquirido
La Fundación ANESVAD mantiene desde 2007 un proyecto en 21 comunidades de este municipio salvadoreño con el objetivo de mejorar el acceso a los servicios básicos en salud.
El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica. El más pequeño
pero uno de los que registra más casos de mortalidad materna. Desde
2007 la Fundación ANESVAD trabaja junto con su socia local, la
Asociación Salvadoreña de ayuda humanitaria PRO VIDA, para mejorar la
salud materno infantil en Nejapa, a 21 kilómetros de la capital. Un
municipio en el que la cobertura de servicios básicos es deficiente,
tanto en las zonas urbanas como en las más alejadas.
Las enfermedades más frecuentes son de carácter infeccioso debido al inadecuado saneamiento ambiental ya que en Nejapa, como en otros muchos lugares, los deshechos industriales y, en ocasiones, también los generados por el consumo humano, se arrojan a los ríos sin tratamiento lo que provoca su contaminación y los contagios.
El proyecto que desarrollamos en este municipio salvadoreño, y del que acabamos de aprobar su tercera fase, tiene como objetivo el mejoramiento de la salud materno infantil y vida de estas poblaciones. En ese trabajo la labor que desempeñan las promotoras de salud es fundamental. Ellas mantienen y fortalecen los mecanismos de participación en pro de la mejora en las condiciones de salud de sus familias y por ende de la comunidad.
Otro de los pilares de esta estrategia de atención primaria en salud planteada por la Fundación ANESVAD en colaboración con PRO VIDA son las visitas domiciliarias con las que se consigue un seguimiento personalizado y mayores éxitos en los diagnósticos médicos. Se trata en definitiva de planificar las acciones necesarias y hacer así partícipes a todos los miembros de la familia consiguiendo su confianza y su educación en temas de salud.
Estas actuaciones benefician a todos los componentes de la unidad familiar pero más, si cabe, a las mujeres que en demasiadas ocasiones no acuden a los especialistas por encontrarse trabajando fuera, o dentro de casa, y descuidan su salud. Son ellas quienes velan por la salud del núcleo familiar, especialmente la de sus hijos e hijas, y sólo después se preocupan de sus padecimientos. Así, muchas veces es muy tarde para que el diagnóstico lleve a una curación.
Con este sistema de atención comunitaria protagonizada por las promotoras se facilitan estos procesos. Además en esas visitas se controla la salud de los más pequeños con atención especial en la alimentación, calendario de vacunas, peso y talla. Todo para intervenir de forma efectiva en las condiciones que generan morbilidad y mortalidad reducible.





