Lo que esconde la pobreza en el mundo rural camboyano
Camboya, al igual que muchos países del sudeste asiático, cuenta con numerosas áreas rurales donde los niveles de pobreza se disparan. Lugares difíciles. Territorios de los que mucha gente quiere salir. La ecuación es simple: a más pobreza más vulnerabilidad. Más vulnerabilidad ante todo, y ante toda clase de enfermedades, también.
La Fundación ANESVAD en colaboración con Children and Life Association (CLA) está desarrollando por tercer año consecutivo un proyecto para mitigar el riesgo de propagación del VIH-SIDA en 20 pueblos de tres comunidades camboyanas del distrito de Mesang, que han sido seleccionadas por sus niveles de pobreza. El objetivo es reforzar la sensibilización y prevención del VIH. Igualmente, se intentan combatir los altos índices de desnutrición y de enfermedades gastrointestinales de esta zona rural.
Combatir esto último es vital. Entre otras cosas, porque esta zona de Camboya es una de las más afectadas por la escasez de alimentos y, como consecuencia, una enfermedad como la diarrea, se convierte en una de las principales causas de mortalidad infantil.
Mesang, está localizada a unos 110 kilómetros de Phnom Penh, y es el distrito con mayores niveles de pobreza de la provincia de Prey Veng, así como el distrito con mayor concentración de focos de pobreza. Hasta 2006 el Hospital de Mesang no ofrecía servicios de diagnóstico de VIH/SIDA. La prevalencia de la enfermedad es la más alta de la provincia y cuenta con los índices más elevados de malnutrición infantil.
Todos estos factores -niveles de pobreza, concentración de población, prevalencia de VIH, malnutrición, etcétera- reclamaban a gritos la necesidad de implementar un proyecto en este distrito con el fin de mitigar la propagación del SIDA y corregir las anomalías nutricionales que sufre parte de la población por la escasez de alimentos sanos.
En este tercer año de trabajo, se ha incluido la construcción de un centro comunitario que tendrá como objetivo priorizar la información y educación sobre nutrición, incluyendo el aprendizaje para producir alimentos y así mejorar la seguridad alimentaria de la población.
Igualmente, en este centro se formará a la población sobre normas básicas de higiene, lo que contribuirá a reducir una de las principales causas de mortalidad infantil. El centro también acogerá a 30 jóvenes que están en riesgo o ya son víctimas de trata humana. A ellos, el centro les brindará alojamiento, alimentación y atención médica y psicológica, así como el aprendizaje de un oficio.
Se espera que mujeres y familias en riesgo de trata humana, tráfico, prostitución –con la consecuencia del SIDA- estén dotadas de habilidades para ganarse la vida con dignidad: con el aprendizaje de técnicas agrícolas, ganaderas, etcétera. También se intenta que las familias más vulnerables tomen conciencia sobre cómo prevenir el contagio por VIH. Por último, el centro proporcionará formación básica en temas de nutrición e higiene para mejorar la salud de la población.
Un proyecto para dos logros vitales: combatir el SIDA y la malnutrición. La Fundación ANESVAD ya está manos a la obra en Mesang. El futuro de muchos camboyanos también depende de lo que hagamos en este momento. Un proyecto para seguir alimentando el derecho humano a la salud para todas las personas.





