Derecho a la Salud
Salud, Derechos Humanos y Desarrollo
Los derechos humanos y el desarrollo no siempre han ido de la mano. Durante muchos años, las ONG para el Desarrollo hemos centrado nuestras intervenciones, exclusivamente, en la prestación de servicios y en la cobertura de necesidades, sin ahondar en las causas estructurales de la pobreza. Esta estrategia se ha demostrado insuficiente, ya que la pobreza no solo no ha remitido, sino que persiste. A medida que la cooperación al desarrollo ha incorporado el Enfoque Basado Derechos Humanos (EBDH), los avances que se han dado, han sido no obstante, notables.
Hoy nadie duda de que “la denegación de los Derechos Humanos forma parte de la definición misma de la condición de pobre”, tal y como señalaba hace ahora unos años la ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour.
El Enfoque Basado Derechos Humanos trata de superar la concepción de las personas como meras beneficiarias o usuarias de servicios para considerarlas como titulares de pleno derecho. Presenta un potencial muy grande para hacer frente a las diferentes dimensiones de la pobreza, que no solo se limita al ámbito económico, sino que tiene que ver también con unas condiciones de vida dignas -con salud, educación, trabajo, vivienda, etc.-, el desarrollo de las capacidades y el conocimiento. Considerar la pobreza como una causa de la vulneración de derechos constituye, por lo tanto, un desafío impostergable en cuanto a los valores morales universales y en cuanto a los compromisos jurídicos que han sido adquiridos por los Estados.
Partiendo de esta base, en Anesvad hemos consolidado este enfoque en los últimos años, reorientado modelos asistencialistas, fomentando la participación comunitaria y la toma de conciencia, fortaleciendo la sociedad civil, empoderado a la población e incidiendo en políticas públicas. Simultáneamente, hemos combinado una atención sanitaria integral, centrada en las personas, con actividades de promoción y protección de la salud y la formación de personal sanitario, social y educativo involucrado en nuestros proyectos.
La salud es un Derecho Humano inalienable y su realización debe hacerse efectiva para avanzar en la senda del desarrollo, porque la falta de salud es una causa y consecuencia inevitable de la pobreza.





