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2019-04-26

Categoría: Historias desde...

Anesvad en terreno: Ghana - Día 3. Pian endémico

Miren Hualde Amunarriz

Seguimos con el relato de la misión de comunicación a Ghana. Hoy, muy centrado en sensibilización y enseñanza.

El día es hoy lluvioso lo que probablemente altere nuestra agenda. Hoy vamos a conocer a otro eslabón importante en la lucha contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), la enseñanza. Nos citamos en el Centro Distrital de Salud, Educación y Emergencias con 2 hombres que dedican su vida a que niños y niñas del Distrito, que estudian en alguna de las 72 escuelas, reciban formación sanitaria y sean sensibilizados en torno a las ETD. Ambos coinciden en la importancia de que niños y niñas asistan al colegio y que allí se lleven a cabo sesiones de sensibilización para que sepan identificar que algo no va bien cuando tienen algo extraño en la piel, una herida, un nódulo o una despigmentación, 3 síntomas que podrían coincidir con padecer pian, úlcera de Buruli o lepra. Insisten también en el papel de padres y madres en esta labor.

A punto de subir al coche que nos llevará a Dominase, vemos a una mujer con un vendaje que cojea. Nos acercamos a ella, se llama Patience y tiene 70 años. Desde hace 15 convive con una lesión en su pie izquierdo que le impide andar con normalidad. No hay diagnóstico clínico para su lesión, el personal sanitario no sabe el origen de la úlcera y dice vivir resignada a seguir así lo que le quede de vida. La falta de higiene, los parásitos, mosquitos y otras condiciones adversas en las que vive, no ayudan a que su herida mejore. Su tratamiento son antibióticos para evitar infecciones y cambios en sus vendajes cada 3 días que enfermeras del centro más cercano le hacen a domicilio ya que ella no tiene dinero para desplazamientos.

Después de 10 kilómetros en 4X4 que tardamos en recorrer unos 20 minutos, llegamos a Dominase donde conocemos a Patrick, un niño de 14 años que en noviembre fue detectado de pian en una sesión de búsqueda activa de casos en su colegio. Después de tomar el tratamiento, sus heridas han cicatrizado aunque las consecuencias de la enfermedad son todavía visibles en su pierna derecha.

Ha salido el sol, una vez más, y ya van muchas, hemos tenido suerte.

Puedes leer qué tal fueron los dos primero días pinchando aquí.

El día es hoy lluvioso lo que probablemente altere nuestra agenda. Hoy vamos a conocer a otro eslabón importante en la lucha contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), la enseñanza. Nos citamos en el Centro Distrital de Salud, Educación y Emergencias con 2 hombres que dedican su vida a que niños y niñas del Distrito, que estudian en alguna de las 72 escuelas, reciban formación sanitaria y sean sensibilizados en torno a las ETD. Ambos coinciden en la importancia de que niños y niñas asistan al colegio y que allí se lleven a cabo sesiones de sensibilización para que sepan identificar que algo no va bien cuando tienen algo extraño en la piel, una herida, un nódulo o una despigmentación, 3 síntomas que podrían coincidir con padecer pian, úlcera de Buruli o lepra. Insisten también en el papel de padres y madres en esta labor.

A punto de subir al coche que nos llevará a Dominase, vemos a una mujer con un vendaje que cojea. Nos acercamos a ella, se llama Patience y tiene 70 años. Desde hace 15 convive con una lesión en su pie izquierdo que le impide andar con normalidad. No hay diagnóstico clínico para su lesión, el personal sanitario no sabe el origen de la úlcera y dice vivir resignada a seguir así lo que le quede de vida. La falta de higiene, los parásitos, mosquitos y otras condiciones adversas en las que vive, no ayudan a que su herida mejore. Su tratamiento son antibióticos para evitar infecciones y cambios en sus vendajes cada 3 días que enfermeras del centro más cercano le hacen a domicilio ya que ella no tiene dinero para desplazamientos.

Después de 10 kilómetros en 4X4 que tardamos en recorrer unos 20 minutos, llegamos a Dominase donde conocemos a Patrick, un niño de 14 años que en noviembre fue detectado de pian en una sesión de búsqueda activa de casos en su colegio. Después de tomar el tratamiento, sus heridas han cicatrizado aunque las consecuencias de la enfermedad son todavía visibles en su pierna derecha.

Ha salido el sol, una vez más, y ya van muchas, hemos tenido suerte.

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