Durante décadas, miles de mujeres han producido conocimiento científico desde distintos países del continente africano sin aparecer en manuales ni convertirse en referentes. Y no porque su trabajo no sea valioso, sino porque el sistema global determina qué saberes se quedan al margen.
Rose Leke es pionera en la lucha contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), la malaria y la polio en Camerún. Sara Irene Eyangoh es biomédica y ha recibido el Premio Anesvad por una vida dedicada al Derecho a la Salud. Lydia Mosi es referente mundial en la investigación sobre la úlcera de Buruli, una de las enfermedades más olvidadas del planeta.
Son solo 3 ejemplos de mujeres camerunesas que sostienen la salud pública sin recibir homenajes en los días internacionales. Con el deseo de contar sus historias, Fundación Anesvad presentó el jueves 19 de febrero “Caminos de ciencia, pasos de mujeres”, un cómic que retrata a científicas que defienden el Derecho a la Salud y abren camino en África Central, donde la ciencia lucha por financiación, condiciones dignas y reconocimiento. Mujeres que, además de investigar, desafían estereotipos y son referentes para nuevas generaciones de niñas.
La presentación fue una conversación abierta sobre el proceso creativo del comic y las preguntas que lo atraviesan: ¿Cómo influyen el género y el contexto en el diseño de la investigación? ¿Qué pierde la comunidad científica cuando ellas no están? ¿Qué cambios son urgentes en financiación y liderazgo?
Contar sus historias es ayudar a que ocupen el espacio que merecen, a construir referentes y a mejorar la ciencia. Es que una niña en Camerún aspire a ser científica y crezca sabiendo que la ciencia también se produce en su país.
La ciencia tiene género y origen

Además de conocer sus carreras, este cómic invita a reflexionar sobre por qué conocemos unas historias y no otras. Nos recuerda que la ciencia tiene género y origen y que ser científica en Camerún implica enfrentarse a desigualdades que se cruzan y multiplican. Significa enfrentarse a obstáculos que Einstein nunca tuvo.
La ilustradora Zuz Martín traduce sus trayectorias a viñetas, mostrándolas como profesionales que lideran el conocimiento desde territorios atravesados por desigualdades de género, geográficas y estructurales.
Sin científicas, no hay futuro
Menos del 30 % de las personas que investigan en salud global son mujeres. Están infrarrepresentadas en las revistas científicas más prestigiosas (solo el 18% de las autorías) y reciben menos becas y más bajas.
Hay evidencia de que la investigación liderada por mujeres incorpora en mayor medida los determinantes sociales de la salud. Esto implica no solo estudiar la malaria, sino también atender, por ejemplo, a por qué muchas comunidades no tienen mosquiteras. Y eso determina qué problemas entran en la agenda científica y cómo se diseñan las soluciones.
En las ETD, estas causas son críticas. Porque combatirlas no va solo de tratamientos y medicamentos, también de agua potable, educación, entornos saludables y sistemas públicos fuertes.
Celebramos en Otxarkoaga el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con la presentación del cómic Caminos de ciencia, pasos de mujeres

El barrio bilbaíno de Otxarkoaga acogió el 19 de febrero la presentación del cómic Caminos de ciencia, pasos de mujeres, una obra que pone en el centro a las investigadoras africanas que lideran, desde contextos complejos, la lucha contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD).
La actividad se enmarcó en la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11 de febrero), una fecha que nos invita a reflexionar sobre el papel de las mujeres y sobre las barreras que todavía condicionan su trayectoria profesional.
Historias que rara vez se cuentan
El encuentro permitió acercar al público las historias de científicas como Rose Leke, Sara Irene Eyangoh o Lydia Mosi, referentes en salud global cuyas contribuciones, sin embargo, continúan teniendo poca presencia en los espacios de reconocimiento internacional.
Durante la sesión, la ilustradora Zuz Martín compartió el proceso creativo del cómic, dialogó con las vecinas y vecinos del barrio y subrayó la importancia de visibilizar referentes científicos diversos, especialmente para las generaciones más jóvenes.

Este cómic, ilustrado por Zuz Martín, contribuye a abrir estas conversaciones desde un lenguaje accesible y desde una perspectiva que reconoce que la ciencia también se lidera desde África.
Comunidad, referentes y cultura científica
La combinación de cultura, ciencia y diálogo comunitario generó un espacio para pensar juntas sobre el papel de las mujeres en la investigación y sobre la necesidad de acercar referentes científicos a todos los barrios y generaciones.
Desde Fundación Anesvad, seguimos impulsando proyectos que visibilizan talento, promueven equidad y reconocen el valor de quienes trabajan por garantizar el Derecho a la Salud en todos los territorios.