Un año después de la histórica resolución que puso las enfermedades de la piel como una prioridad de salud pública global, Ginebra acogió la 79ª Asamblea Mundial de la Salud como un impulso para su aplicación en los programas nacionales e internacionales.
Algunas de estas enfermedades, como la lepra o la filariasis linfática, se encuentran entre las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD): patologías prevenibles que afectan a 1.400 millones de personas en todo el mundo que necesitan algún tipo de intervención y que constituyen la misión de Fundación Anesvad.
Durante su intervención, Fundación Anesvad reforzó la importancia de cumplir con los compromisos políticos ya adquiridos: “Instamos a los Estados Miembros a estar a la altura de sus ambiciones: proteger la financiación, no dejar a nadie atrás y convertir la Cobertura Sanitaria Universal en una realidad para las poblaciones más olvidadas”, señaló Inés Egino, responsable de Alianzas Estratégicas – Incidencia en Salud.
La representante de la fundación puntualizó asimismo que una cobertura sanitaria real frente a las ETD debe abordar los determinantes sociales que perpetúan estas enfermedades en las comunidades más empobrecidas -exclusión, falta de agua potable, saneamiento, vivienda- e integrar la salud mental como algo inseparable de la atención.
De la resolución a la acción en enfermedades de la piel
Fundación Anesvad co-organizó en el marco de la asamblea el evento “From Resolution to Action: Implementing the WHA Resolution on Skin Diseases”, junto a la Sociedad Internacional de Dermatología (ILDS), la Federación Internacional de Asociaciones contra la Lepra (ILEP), GlobalSkin y los gobiernos de Togo y Costa de Marfil para abordar el Plan de Acción para la resolución histórica de la OMS sobre enfermedades de la piel aprobada en 2025.
En su intervención, Egino destacó la importancia de la sociedad civil como bisagra. “Estamos en la intersección entre la política y la práctica: lo suficientemente cerca de las comunidades para entender lo que está ocurriendo, y lo suficientemente conectadas a los procesos globales para trasladar ese conocimiento hacia arriba. Esa posición no es asistencial. Es estratégica», afirmó.

Plan de Acción Global
Egino identificó dos condiciones para que el futuro Plan de Acción Global se traduzca en hechos reales. La primera, planes nacionales que incorporen a la sociedad civil desde el diseño inicial. Costa de Marfil y Togo, donde Fundación Anesvad trabaja integrada en el programa nacional, demuestran que el modelo funciona. Y, por otro lado, financiación más coherente y flexible para quienes trabajan cerca de las comunidades: “Los actores mejor posicionados para llegar a esas comunidades son los que menos acceso tienen a recursos. Si queremos llegar a las personas a las que esta resolución está destinada, los donantes necesitan dirigir financiación flexible y plurianual a los actores de la sociedad civil a nivel comunitario y nacional, con una rendición de cuentas proporcional”.
Fundación Anesvad recordó que el impacto real del futuro Plan de Acción Global se medirá en el terreno: “El éxito no se medirá en esta sala, sino en los centros de salud de la Togo rural, en los centros de atención de heridas de Ghana, en las salas de espera donde las personas con enfermedades de la piel son, por fin, tratadas con dignidad”.
Pacientes y comunidades en el centro

Además de las intervenciones en la Asamblea, 20 organizaciones internacionales, entre ellas Fundación Anesvad, impulsaron una declaración conjunta liderada por la Alianza Internacional de Organizaciones de Pacientes (IAPO) de cara a la Reunión de Alto Nivel sobre Cobertura Sanitaria Universal de 2027. En ella, reclamaron una participación real de personas afectadas y comunidades, una atención integrada y sistemas de medición que evalúen la calidad y la equidad, más allá del acceso.
La participación de Fundación Anesvad en esta Asamblea Mundial se enmarca en su estatus de actor no gubernamental en relaciones oficiales con la OMS, renovado en 2026 hasta 2028. Una colaboración que arranca en 2001 y que desde 2016 abarca el conjunto de ETD cutáneas, convirtiendo a la Fundación en referente internacional en el enfoque integrado.