De la lepra a la esperanza: mi historia
por Lazare Gounouvé
Me llamo Lazare y quiero compartir una historia de vida y de cambio.
Cuando llegué al centro de tratamiento de lepra en Ouidah, mi cuerpo mostraba las marcas de una enfermedad que había avanzado durante años. Busqué remedios tradicionales sin encontrar alivio, pero nunca perdí la esperanza.
Gracias al tratamiento multidrogas (MDT) y al acompañamiento médico y humano que recibí, recuperé mi salud y, con ella, la confianza en mí mismo. Hoy, con 27 años, sé que la lepra no define quién soy ni lo que puedo llegar a ser.

«Mi sueño es tener mi propia granja. Ya he comprado un terreno y trabajo cada día para alcanzar esa meta. «
Tras mi recuperación, decidí formarme en el sector agropecuario, una de las fuerzas que sostienen nuestra comunidad. Aprendí a criar conejos, pollos y cerdos, a cultivar hortalizas como lechugas y zanahorias, y también a cuidar peces. Mi sueño es tener mi propia granja. Ya he comprado un terreno y trabajo cada día para alcanzar esa meta. El presupuesto supera los 3 millones de francos CFA (unos 4.500 €), un desafío que afronto con constancia y esperanza.
«Mi historia no es solo una historia de curación. Es una historia de dignidad, de trabajo y de esperanza compartida.»
Desde 2020 sigo avanzando con paso firme. Con el apoyo de Fundación Anesvad y la colaboración de socios locales, mi proyecto está cada vez más cerca. Hoy puedo decir que la lepra no fue el final, sino el punto de partida de una nueva oportunidad de vida.
Según la OMS, en 2024 se detectaron más de 147.000 nuevos casos de lepra en el mundo. Aunque la enfermedad sigue siendo olvidada, su tratamiento es gratuito y eficaz en más del 95 % de los casos. La curación es posible. Yo soy la prueba.